Perros reactivos: por qué la reactividad no es agresividad y cómo se trabaja de verdad
- lafinquilladogsitt
- 12 dic 2025
- 3 Min. de lectura
🐶 ¿Qué es realmente un perro reactivo?
La palabra reactivo se usa mucho, pero pocas veces se entiende bien.
Un perro reactivo no es un perro agresivo, ni malo, ni dominante.
👉 Un perro reactivo es un perro cuya emoción supera su capacidad de autocontrol.
Esa emoción puede ser:
• Miedo
• Frustración
• Excitación alta
• Inseguridad
• Expectativa exagerada
• Falta de gestión emocional
La reactividad es una respuesta exagerada, no una intención de hacer daño.
Por eso ladran, tiran, se tensan, gruñen, saltan hacia adelante o intentan huir.
No es un ataque: es una explosión emocional.

🧠 Reactividad vs agresividad: ¿en qué se diferencian?
1. La agresividad tiene un objetivo
El perro quiere hacer daño, controlar o alejar de forma firme.
2. La reactividad tiene un origen emocional
El perro no quiere atacar: quiere REGULAR lo que siente.
Ejemplos típicos:
• El perro ladra con desesperación al ver a otro perro → miedo + frustración.
• El perro se lanza a la correa pero su cola, espalda y mirada dicen inseguridad → no agresión.
• El perro “se enciende” al ver un estímulo concreto → emoción, no maldad.
3. La agresividad es racional; la reactividad es impulsiva
En agresividad, el perro decide.
En reactividad, el cuerpo decide por él.
⚡ Por qué muchos perros se vuelven reactivos
La reactividad aparece porque el perro no sabe gestionar lo que siente ante un estímulo.
Las causas más frecuentes son:
1. Miedo o experiencias negativas previas
Perros atacados, perros inseguros, perros sin socialización real.
2. Frustración acumulada
Ejemplo: un perro que quiere saludar a todos y lo frenan constantemente.
3. Sobrecarga sensorial
Perros que viven en alerta constante.
4. Falta de descanso o calma en casa
Un perro cansado emocionalmente reacciona el doble.
5. Exposición a estímulos para los que no está preparado
Parques de perros, saturación de correas, ambientes incontrolados.
6. Correcciones en momentos emocionales
Castigar la emoción → aumentar la emoción → aumentar la reactividad.

🐕🦺 Cómo identificar la reactividad en un perro
Estas señales indican que un perro está reaccionando desde la emoción:
• Se tensa
• Jadea de golpe
• Mira fijamente el estímulo
• La cola se endurece
• Ladridos explosivos
• Tirones fuertes
• Avances en bloque
• Pupilas dilatadas
• Se desconecta por completo del guía
• No atiende a órdenes simples
Estos no son signos de un perro agresivo, sino de un perro que ha perdido su capacidad de regularse.
🧩 Cómo se trabaja de verdad la reactividad en perros
Aquí es donde la mayoría de métodos fallan:
La reactividad NO se corrige.
👉 Se trabaja desde la emoción y el entorno.
A continuación, el enfoque que aplicáis en La Finquilla (y que funciona):
🟢 1. Entender la emoción que hay detrás
No todos los perros reaccionan por la misma razón.
Identificar si es miedo, frustración, inseguridad o sobreexcitación es el primer paso.
🟢 2. Alejarse del estímulo a una distancia donde el perro pueda pensar
La distancia es la herramienta más poderosa.
Sin distancia, no hay aprendizaje.
🟢 3. Trabajar en calma, no en activación
Un perro tenso no puede aprender.
Primero se regula → luego se educa.
🟢 4. Refuerzo de conductas alternativas que bajen la emoción
Ejemplos:
• Oler el suelo
• Sentarse de forma natural
• Caminar relajado
No es obediencia rígida: es enseñar al perro a elegir calma.
🟢 5. Exposición gradual y controlada (no inundación)
Nada de:
❌ “lo acerco para que se acostumbre”
❌ “que salude a todos los perros”
❌ “que lo gestione solo”
La exposición debe ser progresiva y exitosa, no traumática.
🟢 6. Trabajar el entorno emocional del perro
Muchos perros reactivos:
• duermen poco
• están sobreestimulados
• viven en alerta
• cargan tensiones familiares
• no tienen rutinas de descanso
Un perro que no descansa → reacciona más.
🟢 7. Enseñar al guía a leer señales
El humano es clave:
Si reconoce la emoción a tiempo, puede evitar que el perro explote.

❤️ Conclusión: la reactividad no define al perro… pero sí define nuestra responsabilidad
Un perro reactivo no es un perro peligroso.
Es un perro emocionalmente superado.
Y nuestra tarea no es corregirlo, sino acompañarlo.
Cuando entendemos la emoción en vez de juzgar la conducta…
👉 el perro mejora
👉 la relación mejora
👉 el miedo disminuye
👉 la confianza crece
La reactividad se puede trabajar.
Y los cambios son reales cuando se hace desde el respeto al estado emocional del perro.
Si tu perro es reactivo o te cuesta entender sus emociones, en La Finquilla podemos ayudarte desde la convivencia real, sin castigos y sin forzar situaciones.







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